jump to navigation

La escafandra y la mariposa: Encerrado en uno mismo 6 abril, 2013

Posted by Dioni Palacios in Cine, La Videoteca, Vida.
Tags: , , , , , , , , , ,
add a comment

El polifacético artista plástico neoyorquino Julian Schnabel firmó en 2007 una de las películas que más me ha impactado en los últimos años. La escafandra y la mariposa es la adaptación al cine de la novela homónima de Jean Dominique Bauby, redactor jefe de la revista Elle hasta que un accidente de coche lo dejara totalmente inmóvil, sólo podía mover los párpados de un ojo. Bauby lograría escribir la novela gracias a que aprendió a comunicarse mediante este único ojo con una enfermera que transcribió letra a letra lo que Bauby le dictaba.

La película es impactante en sí misma porque narra una historia real que me provoca una increíble admiración, e incluso identificación. Salvando las distancias, por desgracia conozco bien los problemas de comunicación que provocan los daños cerebrales, precisamente cuando vi la película estaba en proceso de aceptar y comenzar a construir una nueva relación con mi madre, víctima de un derrame cerebral que mermó completamente su capacidad de hablar, aunque no de comunicar. En cierta manera, veía en el personaje de Mathieu Amalric, en el Dominique Bauby real, a un calco exageradísimo de cómo se puede sentir mi madre, y de cómo me sentía yo cuando aprendía a posibilitar la comunicación con ella, al menos entre nosotros. La sensación era de impotencia total. Hoy nuestra relación de comunicación es bastante fluida, la aceptación y el empeño por comunicarte elimina las barreras, desde luego, no sin mucho trabajo, y mucha voluntad.

Fue una película multipremiada: ganadora de 2 Globos de Oro (película y director), del BAFTA al mejor guión adaptado y merecedora de 4 nominaciones al Oscar (director, guión adaptado, fotografía y montaje). La película también significó la Palma de Oro del Festival de Cannes al mejor director para Julian Schnabel que tiene un sobresaliente manejo de un reparto que está muy a la altura de las circunstancias con intérpretes como Emmanuelle Seigner, Marie-Josée Croze, Anne Consigny, Patrick Chesnais, Niels Arestrup o Max von Sydow. La apabullante forma que tiene el pintor cineasta de narrar esta historia es lo que la convierte en una de las mejores películas de lo que va de siglo. Y te anima a pensar que es posible  que, en un severo encierro interior, una mariposa encuentre una rendija por la que escapar de la oxidada escafandra que la encierra.

Anuncios

Pantaleón y las visitadoras: Una misión placentera 15 enero, 2011

Posted by Dioni Palacios in Cine, La Videoteca.
Tags: , , , , , , , , , ,
1 comment so far

Aún estoy pensando en qué película voy a basar la entrada de hoy, así que como son tantas las que podrían centrar mi atención no sé cuál elegir. Para intentar elegir alguna película que merezca estar en La Videoteca y sobre la que me pueda apetecer escribir, miro las efemérides de hoy 15 de enero. Vargas Llosa ocupó el sillón “L” de la Real Academia Española de la Lengua hace justo 15 años. Recordando sus obras, no tengo claro el motivo pero me pongo a pensar en el juergón en el que suelen derivar las despedidas de soltero, debo andar un poco desviado últimamente.

Despedida de soltero suena a alcohol, locura y putas. Sonar a eso suena, aunque luego, como decía uno de mi pueblo, “ca’ uno es ca’ uno”. Y claro, hay uno que es al que le toca la delicada cuestión de buscar a la stripper, el intermediario entre el desconocido servicio y el cliente amigo. Y entonces lo asocio a una coproducción peruano-española que en el año 2000 adaptaba al cine, por segunda vez, Pantaleón y las visitadoras, dirigida por Francisco J. Lombardi, de la novela homónima del reciente premio Nobel de Literatura, cuyos personajes son encarnados por Salvador Del Solar, Angie Cepeda y Pilar Bardem. La cosa es que me hizo mucha gracia el planteamiento de la dichosa película, y es que toca el tema de la prostitución con un sentido del humor que yo, al menos, no había alcanzado a ver en esto del cine jamás. Resulta que ante una incontrolada ola de violaciones cometidas por los soldados peruanos destinados en las zonas selváticas del país y, por supuesto, el escándalo público y alarma social que significa este apetito de relaciones sexuales no pactadas en la tropa. Pues a la cúpula del ejército en Lima sólo se le ocurre encomendar una misión secreta a un militar ejemplar, recto y disciplinado que posee un expediente ejemplar y felizmente casado, el capitán Pantaleón Pantoja. La misión consiste en implantar un servicio de prostitutas, rebautizadas visitadoras, que visiten regularmente los cuarteles de la selva para aplacar así el ímpetu de los soldaditos peruanos. Un hombre de honor como Pantaleón no recibe la misión con mucho agrado, pero su sentido del deber y devoción a la institución militar le obliga a aceptarla.

Pantaleón inicia la captación de reclutas para el servicio de visitadoras, y que mejor lugar para iniciar la búsqueda que el club de alterne más importante de la zona que regenta una puta vieja, no llamada Celestina, pero sí interpretada por la incombustible Pilar Bardem que hará las veces de asesora laboral. Este encuentro acelera la puesta en marcha del servicio que va a funcionar de manera excepcional y como todo negocio que va sobre ruedas se ampliará el mercado para equilibrar la oferta y la demanda.

La misión es un éxito hasta que la radio local descubre la operación militar. Pero la eficiencia de Pantaleón Pantoja se debe sólo y exclusivamente al ejército, a pesar de que el personaje sufre una evolución psicológica bipolar en la historia, él actúa por lealtad a la institución a la que representa. La película es una crítica feroz al militarismo, un canto al haz el amor y no la guerra; al cumplimiento del deber en el trabajo, que no es valorado por los superiores que encima son los que mandan; y, por supuesto, a la dignidad de la prostitución, que no es más que un servicio en el que se ofrece un producto que se lleva puesto.

Volviendo al inicio de mi injustificable pensamiento si tengo que encontrar paralelismos entre las despedidas de soltero y los personajes de la película resultaría algo así: Pantaleón sería el uno que localiza a la stripper; la stripper sería la visitadora; y el homenajeado novio… ¡Pobre soldadito español!

Mi vida sin mí: Cosas que hacer cuando sabes que vas a morir 18 diciembre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Cine, La Videoteca.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
2 comments

¿Qué hacer cuando sabes que vas a morir? Una pregunta que tiene una respuesta fácil a priori: vivir. Todo lo demás son circunstancias dentro de la vida. Quizás en el título he formulado mal la pregunta aposta para remover nuestras conciencias porque todas y todos sabemos que vamos a morir. Incluso tú, querido lector o más querida lectora.

Isabel Coixet en 2003 nos sobrecogió con esta película cuyo guión parte de una concreción más ajustada para esta pregunta. Imagino que la Coixet, al replantearse el cuento de Nancy Kinkaid en el que se basó, se preguntó: ¿qué cosas hay que hacer antes de morir cuando sabes que vas a hacerlo en breve porque eres un joven enfermo terminal? Y salió esta magnífica película que desde el título es un canto a la vida aunque hable de la muerte. Una espléndida oda a las vidas fracasadas, en este caso la de Ann, un personaje interpretado por Sarah Polley que desde este momento pasó al top ten de las mejores interpretaciones femeninas que he visto en mi vida. Polley interpreta a una joven de 23 años, casada y con dos hijas a la que le diagnostican un tumor y le pronostican entre dos y tres meses de vida. Su reacción, lejos de hundirse y contarlo a sus familiares es la de ocultárselo e intentar dejar sus vidas encauzadas, así como hacer las cosas que no pudo hacer en su propia vida. Coraje y fuerza de voluntad son los calificativos que se me ocurren para adjudicárselos a este personaje.

La estética de la película es uno de sus puntos fuertes, me encanta esa estética realista con tintes hiperrealistas y esa fotografía tan característica del cine social británico y underground. La película es una coproducción hispano-canadiense en la que me parece acertadísima la elección de rodar en Canadá. Qué rica esa luz que en otros tiempos hubiera dicho “a 220 voltios como en todos lados”.

El reparto lo completan Scott Speedman, Mark Ruffalo, la bellísima española Leonor Watling, Amanda Plummer, Deborah Harry, María de Medeiros y Alfred Molina. El filme consiguió dos Goyas: guión adaptado y por la canción Humans like you de Chop Suey. Nominada a mejor película por la Academia de Cine Europeo y seleccionada para la sección oficial del Festival de Berlín luchando por el Oso de Oro.

Mi vida son mí es una de esas películas que eres incapaz de olvidar. La recuerdas en tus momentos bajos, y también en los altos, porque comprendes que has de vivir todos los días como si fuera el último. Nunca olvidaré que la vi solo (sí yo también, a veces, voy solo al cine) en el tristemente desaparecido América Multicines y que cuando salí tenía la piel de gallina, y que en el camino a casa un yonqui me pedía dinero por las malas y que yo sólo le dije que acababa de ver una película que me había impresionado tanto que me hacía ver la vida de otra manera y que tenía que pensar en ello, que no me molestara, que se fuera al cine a verla… y me siguió durante unos cinco minutos hasta que me sacó el título de la película. A lo mejor le sirvió de algo encontrarse conmigo, tal vez…

Loquillo: La vida por vivir 9 noviembre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Cultura, Música, Vida.
Tags: , , , , , , ,
1 comment so far
Loquillo durante su concierto en Sala París15. Foto: Migue Fernández

Loquillo durante su concierto en Sala París15. Foto: Migue Fernández

El pasado viernes saldé una deuda que tenía pendiente con el Rock and Roll español y, en cierta manera, también con un viejo amigo eterno, Toni. El Loco tocó en Málaga en una sala, París15, que se presenta como verdaderamente prometedora para la programación musical malagueña. Una apuesta arriesgada, pero que parece muy bien montada y con una configuración muy cómoda y una acústica bastante buena.

En esta ocasión la expedición musical la componíamos Oli, el astur desatado; Migue, ese gran amigo y casi mejor profesional de la fotografía y que además fue a currar para su medio (gracias por la cesión de la foto para el blog); y yo mismo, volando sobre el nido del loco, sólo por esta vez.

Pero, una vez más en esta mi frenética y agitada vida musical reciente no me voy a centrar en la música para explayarme en el blog. Me interesan más las sensaciones, las emociones que tengo al contemplar y escuchar el espectáculo. E inevitablemente, al verle sobre el escenario lo primero que se me vino a la cabeza es nuestro amigo Toni, era un gran admirador, su gran imitador en cierta manera. Los gestos de Loquillo eran los gestos de Toni, o viceversa. Migue me comentó al salir del concierto, quizás con más conocimiento de causa, lo mismo que yo pensé y no me atreví a decir antes. Gestualmente, musicalmente, personalmente era imposible no recordar. Donde quiera que estés, amigo: nos acordamos de ti, demasiado a menudo. Fue demasiado pronto. Había demasiada vida por delante.

Loquillo en concierto resulta imprescindible para terminar de comprender la música española de los últimos 30 años, pero sobretodo para comprender al personaje, incluso para comprender a un amigo. Un tipo que nunca dejó indiferente pero que concretamente, en mi caso, se ha hecho con mi favor definitivo con sus últimos diez años musicales, precisamente cuando Loquillo es ya un músico reposado que es capaz de analizar el pasado y mirarlo nostálgicamente pero también de vivirlo en el presente con madurez. Quizás por eso subió Sabino Méndez al escenario para recuperar un poco del ayer, la esencia de cuando fueron los mejores. Personalidad, carisma, poder, chulería, tablas, sonido, voz (qué voz) y conexión con su público. Un músico consciente de que ya murió de éxito pero que tiene la vida por vivir.

Supersubmarina: jóvenes músicos con un prometedor futuro 25 octubre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Música, Vida.
Tags: , , , , , , , , ,
1 comment so far

Hace como un par de años, en una de mis incursiones internaúticas, descubrí a este grupo musical formado en Baeza, tierra de buenos amigos, a los cuáles pregunté por ellos y algo me contaron sobre su antigua amistad profundizada por su pasión por la música. Al escuchar sus canciones en su Myspace me transmitieron una sensación por encima de todas: estilo. Un estilo marcado por un sonido personal que hacía prever que llegarían a firmar con una discográfica, finalmente con Sony Music con la que han editado su álbum Electroviral.

El sábado estuvieron en concierto en Málaga, en La Caja Blanca, y me acerqué a verlos con mi incansable amiga Toñi (a quién tienen entusiasmada desde hace unos mesecillos) y mi amigo, y grandísimo actor, Andrés, al que por cierto, hacía más tiempo del debido que no veía como a tantos otros y otras, desgraciadamente. Pero bueno tampoco quiero desviarme demasiado del tema que me lío, me lío y acabo por los cerros de Úbeda, muy cerca de Baeza y de paso me ligo unas cañas y tapas con los Supersubmarina. La cosa es que creo que los tres, disfrutamos bastante el concierto porque mola la música que hacen, manejaron bien el ritmo del concierto y corroboraron su estilo. A pesar de que, aunque el local está muy bien acondicionado y es bastante coqueto, el sonido no es todo lo limpio que debería ser y que merecen los grupos que se suben al escenario. No soy crítico musical, ni pretendo serlo, pero esta gente te hacen sentir su música y eso es suficiente para recomendarlos.

Como parte del anecdotario producto de las cosas que me pasan y las cosas que percibo, quería destacar lo que observé en Toñi y que después ella misma me confirmaría. Cuando el grupo saltó al escenario: la miré, ella me miró y… que no, no nos besamos, ni nos liamos ni nada por el estilo… pobres almas calenturientas, incluida la mía… Simplemente deducí que estaba sorprendida por lo jóvenes que son los músicos que más ocupan su presente sonoro de treintañera ya, siendo generoso (felicítame por esto). Y también estaba segura, como yo, de que si continúan trabajando duro les espera un brillante futuro. Volveremos a encontrarnos, baezanos.

De cómo, contra todo pronóstico, asistí al concierto de U2 en Sevilla 6 octubre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Cultura, Música, Vida.
Tags: , , , , , , , , ,
3 comments

Escuché decir a mis amigos que era porque el destino quiso que yo estuviera allí. En cierta manera, estoy de acuerdo con ellos y ellas, aunque la importancia que un concierto tiene en nuestras vidas no deja de ser muy relativa. Preferiría que el destino pronto se alinee a mi favor en parcelas más importantes, pero mientras tanto no puedo obviar que me gustó asistir al concierto, lo disfruté. Disfruté de Bono y compañía y, por supuesto, de mis compañías: Migue, Toñi, Mónica, Cristina, Sergio y Manolo.

Lo rocambolesco de cómo conseguí asistir no deja de ser una anécdota que inevitablemente el ser humano relaciona con la alineación de astros. En parte triste por el motivo y en parte alegre por la resolución para mí. Resulta que hace aproximadamente mes y medio sabía que no iba a poder asistir pues operaban a mi madre a 200 kilómetros de distancia el mismo día del concierto  (tras el cambio de fecha del mismo por la huelga general). La intervención de cataratas, a priori, no parecía muy complicada, pero sin duda, no iba a dejar a mi madre sin mi compañía justo después de la operación por un motivo que no fuera verdaderamente importante o irrepetible.

Había comprado la entrada hacía un año junto a 8 amigos, con toda la ilusión del mundo por ver a la banda irlandesa por primera vez en mi vida. U2 no es mi grupo favorito, pero es una de esas formaciones que no puedes morirte sin ver en directo. Habría más oportunidades, así que decidí vender la entrada, incluso tuve que vender tres entradas más de amigos que me pidieron el favor por diversas circunstancias.

La cosa es que una semana antes del concierto había vendido tres entradas, y la cuarta la tenía apalabrada para el mismo día del concierto con una chica de Madrid, con la que mis amigos ejecutarían la venta de una bolsa de pipas y le regalarían la entrada. Pero en una jugada extraña, el día antes del concierto a las nueve y media de la mañana, esta chica me llamó diciéndome que finalmente no podía asistir por falta de alojamiento, un tanto sospechoso. Quizás consiguió la entrada por otro lado, quizás se arrepintió. Eso no es ahora lo importante, lo importante es que la chica me dejó con la entrada colgada un día antes del concierto, sin margen de maniobra para venderla a través de Internet, pues prácticamente estaba aislado, aunque hice un pequeño intento frustrado gracias a que mi amigo Jorgete había borrado todos los mails de la gente que nos habían contactado a través de una cuenta común que habilitamos para este tema, le felicité por ello…  En fin, lo inteligente era que mis amigos que asistían al concierto intentaran vender in situ.

La cosa es que a eso de las 14.30 recibimos una llamada del hospital para decirnos que había fallecido un familiar muy cercano del cirujano que operaba a mi madre y que había que retrasar la operación. La verdad que, en un principio, me frustró bastante, pues ella ya estaba concienciada y tranquila. Pero después, me dije: tengo entrada, el concierto es mañana, no hay operación por causa mayor… blanco y en botella. A Sevilla.

¿Cómo fue el concierto? Esto no es una crítica musical, ni una crónica del concierto, es un relato de cómo llegué a asistir contra todo pronóstico al concierto de U2 en Sevilla. No obstante, justo es decir que fue un espectáculo visual y escenográfico irrepetible y que  musicalmente sonaron varios himnos generacionales de los que me quedo con Sunday Bloody Sunday. Pero como poderío musical encima del escenario me quedo con Bruce Springsteen, al que vi en el mismo lugar hace más de un año, que tampoco es mi músico favorito pero que, en directo, sigue siendo el Boss.

Beautiful girls: Vuelta a las raíces para la reflexión 2 octubre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Cine, La Videoteca.
Tags: , , , , , , , , , , ,
2 comments

Digamos que estoy en una época en la que se han cerrado varias etapas positivas de mi vida tanto en lo profesional y académico como en lo sentimental. Abordo un momento en el que hay que tomar decisiones para redirigir mis pasos, decisiones que por motivos personales he tenido que aplazar unos días ya que he tenido que volver al pueblo donde vive mi familia y aprovecho así para pensar desde la distancia mental que ofrece la separación espacial.

Mientras que al pensar en añadir una película a la Videoteca, a mí no se me ocurre otra cosa que recordar esas películas de búsqueda de identidad, de esos personajes que por algún motivo se fueron de su hogar en busca de expectativas y al cabo de mucho tiempo vuelven para reflexionar, hacer análisis y tomar una decisión sobre cómo encauzar su vida, para mí eso es esta nueva etapa. Y eso es el tema que toca la película que les propongo, Beautiful Girls, un film de 1996 que es el mejor de los cinco dirigidos por el norteamericano Ted Demme, fallecido a principios de 2002  tras sufrir un infarto por consumo de cocaína.

Willy (Timothy Hutton), un pianista sin éxito, vuelve a su casa, un pueblecito de Minessotta, en un cerrado invierno, para decidir si contrae matrimonio con Tracy (Anabeth Gish) una abogada de éxito en Nueva York y si acepta un trabajo de vendedor para lo que tendría que dejar a un lado la música. Allí se va a reencontrar con sus viejos amigos, cuyas vidas no han ido tampoco por el camino que esperaban, sobretodo sentimentalmente. Por un lado Tommy (Matt Dillon) tiene una novia Sharon (Mira Sorvino) a la que es infiel con Darian (Lauren Holly), una ex novia del instituto, casada con otro tipo. Por otro lado, Paul (Michael Rapaport) ha sido abandonado por Jeane, su novia de toda la vida que ahora sale con el carnicero del pueblo. Finalmente, Michael (Noah Emmerich) se ha casado con Sarah y tiene dos hijos, es feliz pero el matrimonio le tiene demasiado atado. Ellos forman parte de una trama coral de viejos conocidos que retrotraen a épocas pasadas, aunque revestidos de una improductiva madurez.

Pero el encuentro más agradable para Willy (y para el espectador) es el que tiene con dos chicas que le van a ayudar a ver el camino que debe tomar. Esas dos chicas son: Andera (Uma Thurman), una enamorada publicista de Chicago que sólo pide a los hombres cuatro palabras, `buenas noches dulce niña`; y Marty, la vecinita de Willy, de trece años, que va a ejercer en la trama de auténtica lolita, personaje que interpreta una jovencísima y guapísima a la vez, Natalie Portman.

Beautiful Girls, con este sencillo planteamiento pero con un entramado argumento y una nostálgica banda sonora se presenta al espectador como el retrato de una generación de treintañeros perdidos y desencantados. Es una invitación a la autoevaluación de la vida, al regreso a las raíces de cada uno para tomar decisiones. Y eso es lo que me apetece hacer en estos días… Les invito.

Vuelta de vacaciones: perdidos en Jutlandia 2 septiembre, 2010

Posted by Dioni Palacios in Arte, Cultura, Viajes, Vida.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
1 comment so far

Hola a todas y a todos: Comunico que este blog recuperará a partir de hoy su actividad normal después del que creo que ha sido un merecido descanso vacacional tras un agitado año de estudios y trabajo.

Me he acordado de escribir en estos días, pero sinceramente, entre la recta final de la redacción de mi proyecto fin de máster; las ferias; mi deambular de boda en boda y mi escapada a Dinamarca, la verdad es que se me hacía un poco complicado mantener mi compromiso con el blog.

El sábado a eso de las 9.11 de la mañana volverá La Videoteca con una entrada sobre Taxi driver de Martin Scorsese. Sobre mi escapada a Dinamarca os contaré que es un país muy recomendable para visitar, seguramente muchos de ustedes habrán estado en Copenhague, yo todavía no, planeamos el viaje hacia el norte de Jutlandia. Volamos a Aarhus, y desde ese aeropuerto iniciamos una ruta que nos ha llevado por Frederikshavn, Skagen, Grenen, Aalborg, Hobro y Aarhus.

Totalmente recomendable, hemos encontrado de todo: paisajes increibles, especialmente reseñable Grenen, cabo considerado la punta de Europa donde se unen el Mar del Norte y el Mar Báltico, un lugar realmente místico donde los búnkers nazis semienterrados de la II Guerra Mundial toman un protagonismo casi anecdótico pero a la vez revelador de la sangre derramada en tan impresionante lugar, infunde un respeto abrumador. Tampoco queremos olvidar las dunas de Råbjerg Mile que se encuentran entre Skagen y Frederikshavn, donde nos sentimos por un rato como en el desierto del Sahara.

Ciudades tranquilas como Aalborg, una ciudad que se extiende a ambos lados de un fiordo y que ofrece algunas maravillas gastronómicas como mejillones y ostras de una calidad incomparable. Como anunciaría Carlsberg, la cerveza local más internacional: posiblemente los mejores mejillones del mundo.

Villas encantadoras como Skagen que parece salida de un cuento y que dada su proximidad a Grenen ofrece una luz verdaderamente particular, Skagen es muy conocida por sus pintores, muchos artistas se desplazaron en colonia a esta localidad a finales del siglo XIX y realizaron muchísimos trabajos sobre las costumbres locales siempre contrastadas por una impresionante iluminación con una factura realista y que llegó a coquetear con el impresionismo. No hay que perderse su museo, nos apasionaron especialmente las obras de Michael Ancher, Peder Severin Kroyer y Laurits Tuxen.

Más museos interesantes como el Kunsten de Aalborg especializado en arte contemporáneo y moderno con una colección mayoritariamente escandinava, aquí descubrimos al surrealista Michael Kvium y al movimiento COBRA encabezado por Asger Jorn. Pero el museo tiene bastantes obras de otros artistas europeos de reconocido prestigio como Wolf Vostell, Max Ernst, Fernand Léger e incluso Picasso (aunque su obra estaba prestada). Muy interesante nos resultó la exposición temporal del artista jutlandés Allan Otte que resulta ser uno de los máximos exponentes de la nueva pintura figurativa escandinava, brillante trabajo que nos tuvo en babia un buen rato.

Eso sí, para impresionante el Aros, el Museo de Arte Contemporáneo de Aarhus,  por un despiste nos lo dejamos para el último día de nuestro viaje, un error, porque no esperábamos encontrarnos un museo de tanto nivel. La colección permanente basada en tres periodos (la edad de oro (1770-1900), Modernismo danés (1900-1960) y Arte contemporáneo desde 1960) es muy interesante, nos sigue deslumbrando sobremanera Michael Kvium. Pero nos encontramos varias exposiciones temporales dignas de mención aparte: Xenoglossy de Julie Nord, empiezo por la que menos me impactó pues el estilo de la dibujante surrealista danesa no me gusta mucho aunque reconozco su mérito. Impresionados nos dejó Jacob Holdt y su exposición fotográfica Amerika, impresionante documento sobre los EEUU, sobretodo de mediados de los 70, además de ser un tipo con una historia particular. Pero la joya de la corona es la exposición especial I love you que bajo el tema del amor y el sexo recoge 39 obras de artistas de primerísimo nivel como Damien Hirst, Yoko Ono, Barbara Kruger, Louise Bourgeois, Pablo Picasso, Auguste Rodin o Félix González-Torres. Muy rapidito tuvimos que ver la exhibición de instalaciones en habitaciones 9 spaces que incluye obras de Bill Viola, Tony Oursler, James Turrell,  Pipilotti Rist y Olaf Breuning.

Recorridos desde la prehistoria, pasando por el pasado vikingo como podemos hacer en Lindholm Hoje en Norresundby, la mayor necrópolis danesa de la Edad del Hierro germánica y posteriormente vikinga que se acompaña de un coqueto centro de interpretación de ambas épocas pero sobretodo de la vikinga. Para los vikingos, otra parada obligatoria está en Hobro.

El pasado de siglos más recientes del costumbrismo danés lo encontramos en Den Gamle By en Aarhus, una ciudad recontruida que mezcla épocas pero que constituye un interesantísimo parque de atracciones didáctico para envolvernos en épocas pasadas a través de la reconstrucción hasta el más mínimo detalle de casas, mansiones y tiendas danesas de siglos pasados. Muy recomendable a pesar de su elevado precio de entrada.

Para el final me dejo las juerguecillas, en Aalborg no se puede hacer nada que no sea cenar en una cadena de hamburguesas a partir de las 21 horas, o por lo menos, no lo descubrimos. Si buscas bastante, te puedes meter en una tabernilla irlandesa y al menos tomarte una cervecilla acompañado de los típicos borrachines daneses que llevan de cervezas desde varias horas antes que tú. Borrachos sí, pero amables como ellos solos.

Otra cosa es Aarhus, un lugar ideal para irse de juerga, ciudad con más de 40000 estudiantes, tiene en Aboulevarden y alrededores su zona de marcha donde podemos aguantar hasta las 5 de la mañana. Sabemos de la existencia de after hours pero en nuestro caso, no procedió. Además tuvimos la suerte de encontrarnos que nuestra visita a la ciudad coincidía con el Aarhus Festuge, un festival de música que reparte 20 escenarios a lo largo de la ciudad y cuyo máximo exponente se encontraba justo al lado de nuestro hotel. Disfrutamos in situ y tomando unas Royal Beers de los conciertos del grupo local rapero Flodeklinikken y de la veterana banda danesa heavy Pretty Maids. Nuestras noches etílicas finalizaron en uno de los pubs de moda, el Bridgewater, un bar que destaca como casi todos los de la zona por la música en directo,  un ambiente cordial y una verdadera legión de lectores de tarjetas de crédito en la barra para pagar las consumiciones que, por cierto, no eran tan caras como parecían, una copita 35 coronas danesas, poco más de 4 euros y medio. Eso sí, el ron no sé ni de qué marca era y los dosificadores eran de 4 centilitros.

Más o menos esto es todo, hasta el sábado.

La insoportable brevedad del estar 13 agosto, 2010

Posted by Dioni Palacios in Vida.
Tags: , , ,
add a comment

A continuación expongo el artículo que he redactado para su publicación en el libro de la Feria y Fiestas de Villanueva del Duque 2010, esta semana por cuestión de agenda semivacacional no habrá sección La Videoteca

La última feria del siglo XX, para algunos la primera del siglo XXI, la del año 2000, fue la penúltima ocasión en la que nuestras fiestas no tuvieron ningún fin de semana, el 14 fue lunes y el 18 fue viernes. Esto, para algunos como yo, lo digo por la juventud ansiosa de fiesta, no era malo, sino muy bueno, porque uno en los años mozos de nuestra generación, a diferencia de las pasadas, no entendía de días laborables, esa expresión que sonaba a poco menos que arameo. Sólo sabíamos de ferias, fiestas y fines de semana; a pesar de que, quién más, quién menos, teníamos nuestras obligaciones con los negocios familiares, los estudios, o esos primeros trabajillos mal pagados y peor cobrados que nos amenizaban o importunaban en la época estival. 

Aquel capricho del calendario, del año que a punto estuvo de destrozar los sistemas informáticos mundiales por el temido y mal calculado efecto 2000, nos regalaba cuatro días más de jolgorio, fue el año que la feria empezó temprano y acabó tarde, o lo que es lo mismo, empezó antes de empezar y acabó después de acabar. Digamos que para mi, ésta fue la única ocasión en la que pude disfrutar de esta coincidencia, las demás o no tenía edad consciente o suficiente para soportarla o valorarla, o bien las circunstancias no fueron las mejores para orientarlas al disfrute. 

Corrían los años en los que en nuestra feria se había comenzado a instaurar ya como alternativa de ocio a la “movida de la carretera” la instalación de disco-casetas o la tendencia de algunos locales de restauración habitual que habilitaban patios con el mismo objetivo para los días de feria, pre-feria y post-feria. Años en los que comenzábamos a vivir la fiesta en la calle hasta altas horas de la madrugada, más bien de la mañana siguiente. Históricamente, podríamos hablar de los años transgresores de la movida villaduqueña. A varios amigos tuve involucrados en el difícil negocio de trabajar cuando los demás disfrutan pues fueron fundadores, socios o propietarios de alguno de estos centros de ocio social, y por supuesto, más de una mano le echamos en lo que pudimos, aparte de agarrar el cubata de rigor. Lo que más me agradaba de esta nueva situación es que, en ocasiones, hasta tenía la oportunidad de poner la música que me apetecía, claro está con ciertos límites ya que mis gustos digamos que ni eran ni son muy comerciales y mucho menos feriantes. 

Siempre he sido más de noches que de días, soy nocturno por naturaleza, me gusta la noche más que a los gatos que maúllan las canciones de Loquillo en un callejón, sin embargo comencé a apreciar que las “fiestas del agua” a mediodía resultaban bastante interesantes para refrescarse en los calurosos veranos a los que nos tiene acostumbrados el Valle de los Pedroches. Eran, algo así, como los años en los que la investigación y desarrollo en cuestión casetera llegaron a su máximo exponente en nuestro pueblo. El clímax de este programa de I+D se alcanzó con el primer striptease unisex made in Villanueva del Duque, hit entre los hits, tal evento se convirtió en un éxito de público, ¡cómo estaba la plaza!, que diría el Dúo Sacapuntas. También fue un superventas, seguro que reportó una buena caja a la mente que urdió tal plan de despelote público, lo mismo no, que más da. Pero lo que más me interesa, como casi siempre, es la crítica, la hubo favorable y contraria como para cualquier obra transgresora, pero se habló y mucho, se habló en la calle, en el súper de Maruja Esquinas, en el bar de Antonio, en la peluquería de Mari Cruz, en la tienda de Carmen, en la carnicería de Ponciano, en el Hostal Los Ángeles y hasta en la Parroquia de San Mateo… Se convirtió en un producto de ocio avalado por la máxima del marketing que reza así: “que hablen bien o mal, pero que hablen”, definitivamente pienso que este pequeño paso para los strippers supuso un gran paso hacia el siglo XXI para nuestro pueblo en cuestión del culto al cuerpo, al más puro estilo del activismo performativo estandarte de la identidad sexual. Y como se habló tanto, pues meses más tarde sería uno de los temas más citados en los carnavales, y cuando uno se lo toma con humor ya no se pone colorado, y cuando dejas de ponerte colorado superas tus miedos, tus lastres y tus vergüenzas. 

Eran los años en los que ir a los espacios físicos como el parque, el paseo o a la “media luna”, ya no era un viaje a un espacio sino a un evento, el botellón, un fenómeno social, encumbrado en los años 90 pero inventado por los jóvenes romanos, que goza de muy mala prensa y que llegó con cierto retraso a nuestro municipio, al menos en su denominación, y que se encuentra ya en vías de extinción en las grandes urbes pero que creo, no lo sé a ciencia cierta pues hace años que no lo frecuento, en Villanueva se encuentra en su máximo esplendor pero que irremediablemente está condenado, simplemente por cuestión de moda a desaparecer en cuanto a algún restaurador se le ocurra establecer la política de la happy hour o del 2×1. 

Los puestos, tómbolas y cacharritos de los feriantes también alargaron su estancia haciéndonos sentir que aquel año, la feria duró más de cinco días, cuando afirmo esto, lo digo sin la menor intención de alargar la feria oficialmente, nada más lejos de mi escasa autoridad y gobierno, sino con la mejor de las sensaciones que es el hecho de que muchos de nuestros paisanos pasaron más tiempo entre nosotros, o simplemente que pudieron venir el segundo fin de semana los que no lo hicieron en el primero o viceversa, el calendario ofreció una doble oportunidad para que el desaparecido tren del Soldado pasara dos veces. Y no recuerdo cómo sobrevivimos los que estuvimos durante el periodo íntegro, quizás por la firme convicción de que aquel año pudimos vencer a la insoportable brevedad del estar… de feria.

Por la Generación Naranjito 13 julio, 2010

Posted by Dioni Palacios in Deportes, Vida.
Tags: , , , , , , , , , , , , ,
4 comments

En estos momentos, estoy viendo a la Selección Española de fútbol celebrando la hazaña de ese ya histórico 11 de julio de 2010, el día que España consiguió lo que muchos pensábamos que moriríamos sin ver… la Copa del Mundo de la FIFA.

En su momento dije que España tendría que jugar los partidos para conseguir la copa, y efectivamente así lo han hecho, se sobrepusieron a la complicada situación tras la derrota ante Suiza. Quizás ésta haya sido la clave del éxito, porque aquella derrota nos hizo a todos ponernos en guardia, darnos cuenta de que hay rivales enfrente y que los partidos no se ganan solos.

Por circunstancias personales he vivido los partidos de España en situaciones y localizaciones muy distintas pero todas muy agradables, todos los recordaré siempre de una manera muy especial. La primera fase, octavos y la final en Málaga rodeado de mis amigos y amigas, especialmente del grupo futbolero que habitualmente seguimos todos los partidos de España y del Real Madrid: Migue, Sergio, Cris, Mónica y Lidia… y también Toñi aunque  sea una asistente más bien social que futbolera; cuartos en Valencia y de boda, el concejal que unía en matrimonio a Jose e Isa cantó el no gol de penalti de Xabi Alonso, menos mal que luego vimos en directo el gol de Villa; y semis en Ibiza, menuda juerga con José Luis y Antonio picando a los alemanes en la zona del puerto de la capital ibicenca y tomando copas en Amnesia, uno de esos templos discoteca de los que no suelo pisar, mención especial para Jorge y Ana que aunque no son nada futboleros se implicaron en el partido como los que más, aunque después no vinieran a regar la victoria.

Para la final me coloqué el traje de Super Camachito, el mismo que ideé para la Eurocopa 2008, luciendo así mis mejores galas patriotas, y lo vi en el mismo lugar que la final de la Euro, el Legend, todo un clásico en mis tardes y noches futboleras. Sufrimos, lo vivimos y lo flipamos con el Iniestazo, bravo por esa emotiva dedicatoria a Jarque. Se desató la euforia de la victoria a la que la generación de los que ahora son niños de 10 años están muy bien acostumbrados, pero que los de la generación de Naranjito no acabamos de creernos, tras tanto desengaño e injusticia sufrida en el pasado, creo que  hasta pensamos que Webb había anulado el gol. Por eso propongo un brindis por la Generación Naranjito que íbamos para eternos sufridores y estamos viviendo los éxitos de la Selección frotándonos los ojos y pellizcándonos las mejillas.

Por cierto, lo de Casillas y la Carbonero podría dar para una comedia romántica, tranquilamente… El capitán selló el Mundial con dos besos televisados en directo uno a la Copa y el otro a su actual pareja, la criticada periodista de Telecinco. Desde aquí no pretendo enjuiciar si esta relación ha podido perjudicar al portero, cualquier relación puede equilibrar o desequilibrar pero eso lo deben valorar los relacionados. Sólo quiero decir que cada cuál bese, ame y se acueste con quién quiera… que  la vida son dos días como para obrar según la opinión de cuatro gilipollas.

A %d blogueros les gusta esto: